Los rayos de sol nublan la mirada que se funde en el infinito, queriendo sumergirse más de lo que nunca pensó jamás que sería capaz de hundirse. Era todo tan fácil. La espiral de pensamientos que le abordaban en ese momento eran tan autodestructivos que hasta le parecían bellos a simple vista. Entonces, surgía de nuevo la misma pregunta que seguía rondando desde hacia tanto tiempo, ni siquiera probaba a intentar responder. Hasta el agua de aquel lago que visitó de niña le parecía más "oscuro" que la respuesta, pero las consecuencias eran lo que le frenaba la mente y las esperanzas de ver un mundo de rosa.
¿Hace cuánto tiempo que no sentía ilusión por soñar despierta entre sus sábanas? Hace tanto tiempo de esa emoción que sus preguntas seguían bañando la inmensidad de recuerdos, los distorsionaban y llegaba un momento en el que no se sabía qué separaba la ficción de la realidad. No sabía qué era su vida y que era su sueño.
No sabía por qué seguía luchando y si algún día dejaría de hacerlo.
Hoy no es un buen día para soñar despierta, pero un paisaje como este alegra a cualquiera.
P.D.: es Zaragoza y ese río que enamora :)
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