martes, 23 de septiembre de 2014

Veneno yo.

Hoy querria sacar el felino qu me egustaría tener dentro y escupirte a la cara todas mis verdades, mis inseguridades, todas aquellas cosas que me hacen turbia, porque lo puedo ser y mucho.

Me gustaría enseñarte ese lado que da miedo, es peligroso y pincha. Me gustaría que supieras que estoy loca, que en ocasiones me afilo las uñas contra mi misma y que me gusta más herirme que herir. Que me encanta pasar horas muertas pensando en cómo cambiar mi mundo, cómo no encontrar solución a todos los obsesivos problemas que acabo creando, que no paro de inventar excusas, pensamientos, dudas... Que en días así solo encuentro alivio en música estridente, muy Muse, muy yo. Que me encanta sacar el lado puntiagudo de las situaciones y asestarme un golpe bajo en días soleados. Que los días de lluvia me ponen dolor de cabeza pero también me tranquilizan y me hacen sostener una paz interna que nadie entiende. Que las tormentas, cuanto más fuertes, mejor porque hacen que no me oiga, o no entienda al mundo.

Pero... Quizá... Lo que más me gustaría conseguir sería volverte loco. Que no supieras cómo pero de repente te hallaras atado de pies y manos por mis incongruencias, mis ataques, mis movimientos. Me encantaría ser una clase de "femme fatal" en versión 2.0 que supiera llegar a tu alma, rozarte y dejarte huella. Me gustaría ser una chica que enturbia tus mañanas, que te hace volverte loco y querer morir por mí. Me gustaría ser lo que no soy.

Porque... Soy turbia pero solo conmigo misma. Porque sé que no puedo (ni quiero) enloquecer a nadie. Porque no busco enamorar a nadie a base de tristezas, melancolías ni desesperaciones. Porque no acaba bien. Porque es injusto. Porque ya lo hice y la carga que acarreé fue peor que todo lo que obtuve. Porque hoy no es el día. Porque hoy llueve y hay tormenta, porque hoy estoy feliz, porque hoy la melancolía no me pesa, no me enturbia.

Porque puede sonar todo muy bonito, pero en el fondo me doy miedo.


Una bola de niebla contraataca...
¡Este día y en este lugar!

lunes, 22 de septiembre de 2014

Ataque de sincerismo.

Y ahora sí. Empezar a darme cuenta de que no soy experta en nada, que no estoy acostumbrada a las despedidas ni a las batallas en tu cama, que no estoy acostumbrada a hablarte y esperar una sonrisa, un piropo o una mirada cómplice, que no me creo que me leas ni estoy acostumbrada a que quieras saber sobre mis inquietudes. No. No soy experta en ti, ni en mi contigo, ni en mí sin ti. No lo soy. Y, por ello, estoy acojonada.

Tambalearme en suelo inestable me da miedo, me hace preguntarme si mi coraza es porque tiene que ser o por miedo a ser mas. Y así pasarán las monotonías y refrescare otra vez la sensación de coger el viernes con ganas porque no era algo olvidado sino rutinario, pero esta vez con otras metas.


Y quizá hoy lo mejor sea quitarse la melancolía, olvidarme de mis preguntas, y disfrutar, lo poco que sea, lo mucho que sienta.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Coming back!

Llenar la maleta, ¿como siempre? ¿Con rutinario automatismo y poca conciencia sobre lo necesario para este último y nuevo curso...? No. Nunca ha sido así ni lo será.

Cada año que empiezo es totalmente distinto al anterior, las sensaciones, los deseos, las interpretaciones, las metas... Totalmente diferentes... Y eso me hace ser feliz, entender que lo que estoy haciendo aquí es vivir una vida que no podría haber obtenido de otra maera y que me hace querer seguir, querer saber qué me depara la senda al final de la siguiente curva. Que aunque vaya rápido ya no me mareo y ya no hay miedos o incertidumbres exageradamente abundantes, que me aparten de la vida o de lo que verdaderamente importa.

Ahora hay mil cosas en mi cabeza...
La carrera, las nuevas sonrisas, la convivencia, las fiestas, los trabajos, las cervezas, las nuevas ideas, los objetivos sin defini.. Mi vida. Right now.
Y lo único que tengo claro es que quiero seguir peleando, luchando... Por todo. Por mí y por mis deseos. Y los de aquellos que realmente me importan.

Que siempre habrá dudas, preguntas, morriña... Que siempre querré tener el poder de la bilocación pero por ahora no he desbloqueado ese logro vital.

Ahora no hay mucho más. Ganas. Muchas ganas. Pero también cierto dolor de cabeza (Aunque igual es de la resaca que me ha dejado este mar en el que se ha acabado convirtiendo mi verano).


martes, 9 de septiembre de 2014

Un día de estos.

Ven, vamos a bailar. Hoy no importa nadie ni nada, el tiempo es ridículo pero tus movimientos no. Sabes cómo moverte, cómo disfrutar y, muy a tu pesar, cómo hacer que otros se derritan por ti.

Ven aquí, búscame, vamos a reírnos un rato, vamos a buscar nuevos rincones en esta encantadora ciudad y vamos a ensuciarlos con nuestros cotilleos, con alcohol o con lo que haga falta expulsar en esta noche.

Hey. Que si hoy no hay ganas de nada más, pues nos vemos un monólogo de quien sea que nos distraiga de la tormenta que cae allí fuera, repiqueteando sobre un techo que es demasiado ruidoso. Que si hoy no hay ganas de nada, por lo menos Marwan te acompañará.

Que a veces lo difícil no es lo importante. A veces, buscar lo sencillo en las pequeñas cosas, en los pequeños momentos es lo importante. A veces buscar grandes explicaciones o alternativas no es la solución. Igual que no será la solución un conjunto de explicaciones racionales. Sé tú, siente y vive. Y si sufres ya caerás, esta vez no me reiré de ti pensando que finges un esguince. Esta vez iré corriendo si hace falta. Pero sufre. Porque del sufrimiento se aprenden las mayores lecciones. Pero también, lo más bonito, es bailar mientras tanto. Bailar en la cuerda floja o bajo la lluvia. Pero disfrutar. O bailar. Que muchas veces es lo mismo.