jueves, 22 de agosto de 2013

Someday, somehow...

Sin dificultad recuerdo aquellos primeros días en los que todo era más que calculado... Donde las frases se buscaban entre sonrisas y donde cuidábamos hasta el mínimo detalle con tal de hacer feliz al otro. Era así y era sencillo. Se nos daba bien ser unos poetas de la tempestad y dejarnos llevar por canciones que lo significaban todo para nosotros, que representaban nuestro estado emocional a golpes de los acordes de la guitarra.

Era todo así, sencillo y fluido. Los primeros meses siempre son los más bonitos.

Luego... Los poetas de la tempestad no pudimos dejar que fueran nuestros temores los que nos acabaran manipulando y haciendo de nosotros lo que no queríamos llegar a hacer sobre el otro. Fue así como aquello que era sencillo y fluido acabo siendo una neblina espesa que me ocupó la mente durante casi un año hasta que tome una de las mejores decisiones de mi vida.

Hoy, sigo con mis golpes acelerados de siempre. Esos que se me dan tan bien y gracias a los cuales sigo siendo la misma muñeca frágil que se quiere hacer creer a sí misma que controla todo su mundo cuando en verdad, sabe que ni siquiera sabe quién es ella misma.

Dejarse llevar suena demasiado bien, jugar al azar, nunca saber donde puedes terminar o empezar. 

Está resultando más fácil de lo esperado y por eso hoy sonrío con ganas. Con muchas ganas. La poetisa de la tempestad está empezando a despejar sus dudas mentales y eso le hace empezar a ver con más claridad el paisaje y disfrutar de la brisa, del calor y del frío, de las risas, de los intereses en ojos ajenos, de los roces, de los besos, de...



Someday, somehow... I'm gonna make it alright but not right now.
I know you're wondering when...

Nickelback - Someday

martes, 20 de agosto de 2013

Breath of life.

Y llegas a casa. Empapada de tantas emociones y sensaciones, llena de muchas historias que narrar en tu maleta de imbecilidades y absurdeces y... Te sientas. RESPIRAS. Hacía tiempo que no lo hacías con tanta intensidad.

Notar el cansancio bajo los pies hoy es más reconfortante porque esta vez es un cansancio consentido. No es ese desasosiego que sentías cada vez que te parabas a pensar en todo lo perdido tras meses de espera...

Entonces te tomas un cafecito caliente que te reconforta y que te hace desear un poco más, un poco más... Y quieres descubrir qué hay tras su mirada y su sonrisa porque te ha abierto una duda mental, te ha sabido leer entre ropas...

Vuelves a tus problemas mentales, los de siempre y lo ves más claro. Claro que lo echas de menos y que ansiarías tener unos pocos minutos para saber cómo le va la vida y si ha vuelto a sonreír como lo hacía antes y como lo estás haciendo tú estas últimas semanas. Es cierto. Pero también es verdad que estás empezando a descurbirte y que eso ocupa muchas más horas muertas que las que ocupa él.

Es bien... Pero en parte también es mal. Descubres tus debilidades y tus necesidades y te da miedo que haya alguien capaz de manipularte y romperte. Así que mientras caminas y descubres vas creando muros cada vez más resistentes alrededor de ti. Solo por ver quién es capaz de querer destruirlos para irrumpir en tu alma como un poeta de bragueta.

Claro que esta noche... Quizá querría construir un muro de sensaciones más que de inseguridades. Solo por ver hasta dónde soy capaz de llegar, dónde puedo acabar... o empezar.




And my heart is a hollow plane for the devil to dance again...

I was looking for a breath of a life, a little touch of a heavenly life... But all the choirs in my head sang NO!

lunes, 5 de agosto de 2013

Lover of the light.

Me gusta esconderme entre las sombras sin ser vista para poder indagar más en su vida y tratar de tejer tres o cuatro historias mal relatadas e inventadas sobre sus estúpidos sentimientos hacia ti. Eso es a lo que me dedico cuando tengo tiempo para descansar del ocio. Es ruin pero he de admitir que no soy la única que se dedica a espiar vidas ajenas para poder complacerse o compadecerse, según se dé el caso y el día.

Admitir que lo hacen otros no me hace mejor persona, pero es así. Cuando empezamos a aceptar las cosas, estas se vuelven más claras y, por lo menos, más maleables y modificables según la ristra de pensamientos y decisiones que se estén llevando a cabo en el momento de ser conscientes...

Hablar mucho, expresar poco. Así es como últimamente estoy, mi estado anímico es ese. No soy una persona que se vaya arrastrando por las calles llorando tu triste ausencia. Nunca lo he sido y no voy a fingirlo ahora por respeto ni porque respecto a ese tema no tenga ni idea de cómo sentirme.

Son todo nuevas sensaciones. Y me gustan. No ha sido tan duro para mí, aunque soy consciente de que queda mucho camino por recorrer.

De vez en cuando vuelvo atrás y creo que no debería sentirme nada bien por sentirme como me siento pero... Hoy... Me planteo todas aquellas noches que pasé a oscuras, con más soledad que la mía al lado de un cuerpo frío e inerte que dormitaba entre pequeñas fantasías y que ansiaba de mí tanto que hasta me odiaba y me sufría... Y no alcanzo a comprender cómo fue todo, cómo sucedió.

No fue todo tan negro pero tampoco brillaba la luz en la frondosa mirada de aquellos ojos tristes y desolados, que me miran y se van. 

Sombras, tristezas, enfados, gruñidos... Sigo sin alcanzar a escribir mucho más porque mi corazón sigue latiendo por automatismo. Pero por lo menos hoy, mi cabeza empieza a aclarar un poco más su espesura mental y empieza a dilucidar ciertas perspectivas futuras. Pocas, pero por lo menos empieza a funcionar. Que no es poco.

jueves, 1 de agosto de 2013

Automático.

Te levantas, te vistes corriendo, pones a calentar el café mientras apuras los pocos minutos que te quedan antes de salir corriendo a un nuevo día de rutina y de cuestiones básicas y sencillas... Pero entonces miras el calendario y comprendes que hoy no es un día como otro cualquiera... Eso te paraliza y te hace tener que pensar en todas aquellas cosas que de normal haces sin ser muy consciente... Y entonces te cuesta arrancar porque te das cuenta que un día como ese no va a ser tan fácil de superar como el resto.

Tu rutina diaria te tranquiliza y te hace sentir en calma contigo misma porque son pocos los sobresaltos con los que te puedes encontrar... Pero cuando decides romper con tal normalidad y pasar a lo anormal, a lo que es más difícil... Te ves cojeando en muchos aspectos y te ves a ti misma recordando otras épocas de imperfección en que eras un matojo de nervios y todo podía contra ti...

Sabes que hay cosas que han cambiado, que hoy el suelo es más firme bajo tus pies... Pero los movimientos improvisados al son de unas cuantas cervezas siguen siendo flojos, poco previstos y te crean ansiedad. Pensar siempre fue tu fuerte, lo de sentir ya... Lo llevas más adentro. Demasiado dentro.

Por eso hoy decides seguir con tus ideas inquebrantables pero sobre las que realmente tienes pocos deseos depositados. Solo porque eso te hace creer que eres un poco más coherente de lo que nunca serás. Y te sigues autoengañando.

De todas formas, sabes perfectamente que vas a seguir tratando de probar, cambiar, girar... Porque hoy no se te va a dar nada bien eso de conformarte, porque hoy no quieres hacer lo que todos.

Pero... ¿Y si...? Puede que sea una duda constante en tu vida y que nunca seas capaz de responder. O puede que el tiempo dirá. Sea lo que sea, hoy te niegas a seguir pensando. Es mejor ser un autómata que sigue con su rutina diaria sin preocuparse por mucho más.

Y un segundo después sales corriendo antes de que tus temores se agazapen detrás de ti y te persigan el resto de los meses que te quedan hasta... Hasta descubrir las verdades universales.