lunes, 20 de mayo de 2013

La noche en que el 99 llegó hasta abril.

Aún hoy me cuesta escribir esta frase, supone marcar con sangre la verdad, lo que nunca me atreví, lo que no sé aún, lo que siempre tuve claro.

Cobarde. Racional. Fría. Cuadriculada.Pequeña. Soñadora. Buscando una felicidad inesperada en brazos de alguien que supiera entender mi sonrisa. Hubo un día en que.. Sí bueno. Eso. Pero entonces, el frío negro llegó.

El invierno apareció en mitad de unos achicharrantes días, cuando buscábamos nuevos sabores para lo que estaba por venir y cuando preferíamos encontrar la risa escondida entre sábanas solo por no pensar en el futuro incierto.

Futuro. Neblina. Gris. Nunca supe si fui realmente consciente de todo lo que tenía entre manos. Siempre tuve miedo de que me ocurriera justo eso. Pasó. Profecía autocumplida.

Rock. Venas. Rápido. Adrenalina. Volar, en la carretera. No pensar. ¿No pensar? Ja. Soñar, volar, vivir, revivir, ir y volver y bloquearte en los pensamientos por el solo hecho de que la ansiedad impide que mi cerebro piense. ¿Ansiedad? Uf.

Tanto tiempo... Tantas dudas.

Sigo esperando. Sigo soñando. Sigo sonriendo. Pero hoy no es lo mismo, aunque no voy a decir que no es lo mismo porque no estás tú. No es lo mismo porque no estoy yo. ¿El amor no es encontrarse a uno mismo? Si es cierto, al pie de la letra, soy un matojo de nervios, insegura y dependiente. Tengo que mejorar. ¿Con él? No lo sé.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche... Y no consigo conciliar mi sueño perfecto. Estoy a la espera de un grito. Miles de canciones suenan en mi cabeza, no respiro y... Tienes que respirar, si no respiras no piensas, y eso es peligroso. Y entonces sueña el despertador, la luz me ilumina la cara y el rock vuelve. Corazón de hierro, frío... Aunque hay fisuras. Algo me hicieron tus frías manos que encendieron otras cosas en mí. Hoy no. Hoy no estás y no estoy yo. Hoy me despierto autómata.

Solo quiero que pase este mes, que vuelva el invierno en forma de granizados y entonces... ¿entonces qué?

Me cansé de las esperas. Hoy no sé qué haré, pero solo sé que mañana (un mañana figurativo claro) me encontraré a mí misma.

¿Dónde estoy? ¿Cuánto hace que no pienso en mí misma sin un nosotros o sin un los otros o sin un "y si..."? ¿Cuánto?

Vuelvo a las andadas. Vuelvo al rock. Vuelvo a... ESPERAR

Puede que suene frío y distante, pero es lo más bonito que puedo redactar tras horas de estar intentando extraer ideas absurdas de mi cabeza mientras esta está corriendo hacia el pasado y regresando al futuro a la decimotercera velocidad de la luz.



"Y ahora que soy medio dos y el antídoto es peor que mi adicción a ti..."

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