viernes, 20 de junio de 2014

Do you know?

Vacío sin liberación. Momentos de desesperación y preguntas.

Todas las conversaciones van a lo mismo pero no hay nadie que venga a mi cama. Esta noche estival mis brazos están fríos y los momentos se tornan ridículos. Como hace un año.

Todo son momentos anecdóticos para contar y para reír, pero no para sentir. Y esto me está sentando mal.

Y parar... Parar no se me antoja posible. Porque no quiero o porque no puedo. Porque necesito seguir creyendo.

Que en estos días el rock de poetas de la tempestad está siendo el mejor definidor de mis metas y mis promesas. De mis búsquedas insaciables. De mis confirmaciones a altas horas de la vida, de la mentira, de la búsqueda insaciable de otros en mí. De otros sobre mí, sin intención de indagar poco más abajo de mis ropas.

Y así sigue la vida. Y esto me aburre.

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