Notar el cansancio bajo los pies hoy es más reconfortante porque esta vez es un cansancio consentido. No es ese desasosiego que sentías cada vez que te parabas a pensar en todo lo perdido tras meses de espera...
Entonces te tomas un cafecito caliente que te reconforta y que te hace desear un poco más, un poco más... Y quieres descubrir qué hay tras su mirada y su sonrisa porque te ha abierto una duda mental, te ha sabido leer entre ropas...
Vuelves a tus problemas mentales, los de siempre y lo ves más claro. Claro que lo echas de menos y que ansiarías tener unos pocos minutos para saber cómo le va la vida y si ha vuelto a sonreír como lo hacía antes y como lo estás haciendo tú estas últimas semanas. Es cierto. Pero también es verdad que estás empezando a descurbirte y que eso ocupa muchas más horas muertas que las que ocupa él.
Es bien... Pero en parte también es mal. Descubres tus debilidades y tus necesidades y te da miedo que haya alguien capaz de manipularte y romperte. Así que mientras caminas y descubres vas creando muros cada vez más resistentes alrededor de ti. Solo por ver quién es capaz de querer destruirlos para irrumpir en tu alma como un poeta de bragueta.
Claro que esta noche... Quizá querría construir un muro de sensaciones más que de inseguridades. Solo por ver hasta dónde soy capaz de llegar, dónde puedo acabar... o empezar.
And my heart is a hollow plane for the devil to dance again...
I was looking for a breath of a life, a little touch of a heavenly life... But all the choirs in my head sang NO!
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