viernes, 14 de marzo de 2014

¿A qué no sabes dónde he vuelto hoy?

"Todos necesitamos un sitio donde poder ir y gritar, y desahogarnos..."

Sé perfectamente dónde está mi lugar, pero no puedo ir. Eso es lo que me hace querer gritar hasta quedarme sin voz, hasta conseguir que el mundo se pare.

¿Por qué no puedo? Pues supongo que porque no tengo acompañante. No busco un amante. Esta vez no tiene nada que ver con eso.

Busco alguien que quiera descubrir nuevos senderos, nuevas formas de llegar hasta la cima de la libertad, que quiera perderse por los bosques como yo y encontrar nuevos colores, nuevas formas, nuevas raíces donde no echar a perder nada más que horas muertas en silencio, en calma. La respiración acompaña mi necesidad, la ansiedad no está pero sí la desesperación.

Sabes perfectamente que habría un alma perdida que trataría de encontrarse con tu mano. Pero no es quien tú quieres que te acompañe en esta afición oculta, esta afición que lleva tantos años latente. Esta afición platónica.

Las necesidades básicas ya están cubiertas. No es lo que necesito hoy. Las secundarias van mejor, por lo menos voy encontrando personas que quieren seguir mi camino en diversos aspectos. Pero en este... Me desespero. Mucho.


Cuando dejes de soñar conmigo, ya estaré en el Monteperdido.

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