viernes, 29 de agosto de 2014

Overjoyed.

Supongo que tu mirada nunca se coló entre mis dedos, no en esos momentos, no entonces. Mientras yo miraba las páginas de cualquier libro con el que entretener mis pensamientos uno de esos días fríos, invernales, sin interés alguno por nada más que la distracción; tú estabas soñando con otras manos o quizá con otras palabras, otros conceptos, muy lejanos a mí.

Mientras yo intentaba distraerme con el olor de las páginas de cualquier libro sucio, que me dijera la verdad entre versos rotos igual que sus abrazos, que me hiciera darme cuenta de la realidad de mi mirada y de mi búsqueda insaciable; tú estabas contemplando tu verdad universal, con una mirada de niño curioso, que no teme a la verdad ni a los conocimientos.

Entonces, un día me perdí por la sección de ciencia, intentando buscar un poco de racionalidad en mi pequeño mundo de factores múltiples, de causas insaciables, de ilustraciones distractoras, de canciones abstractas, de cansancio. Intentando poner los pies en la tierra porque estaba ya cansada de fantasías entonadas en bases acústicas pobres y drogadictas.

Supongo que fue entonces cuando mi mano se rozó con la tuya, sin esperarlo. Igual que tampoco esperaba que te gustara el olor a nuevo de los libros que aun están por estrenar... Y ensuciar.



Oh I feel overjoyed, when you listen to my words...
I seet them sinking in. 
Oh I see them crawling underneath your skin!

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